Entre la alegría y la emoción, Carmen Cabral celebró su jubilación junto a sus compañeros del IES

Días atrás, Carmen Cabral cumplió un ciclo muy importante en su vida y en su recorrido por el IES. Luego de más de treinta años dedicando su vida al colegio, la preceptora que dejó una huella invaluable en sus alumnos y compañeros se despidió para dar lugar a una nueva etapa en su vida.
Las anécdotas que involucran a Carmen son muchísimas, pero no superan la cantidad que ella tiene para contar de sus años vividos en el IES.

En número anteriores, esta gran preceptora reflexionó sobre su recorrido en el colegio y sobre los principios que rigen su trabajo y el de sus compañeros. En cada una de sus palabras quedó más que claro que su trabajo siempre ocupó un lugar importante en su vida, en tanto el IES influyó en su ámbito personal. Por eso, para muchos preceptores que trabajaron durante años con ella fue difícil despedirla. sin embargo, todos eligieron recordar algunos momentos que caracterizan a Carmen de pies a cabezas, y también algunas de sus famosas frases:

“Mamá Carmen”, se denominaba a sí misma.
“Los viernes no trabajo”, recuerdan que decía con humor.
“La que más sabe de rutas argentinas, y de historias del IES”, es como la recuerdan.

Pero ninguna es tan recordada por sus compañeros como la definición que se daba la propia Carmen: “una baldosa fundamental de la institución”. Tal es así, que sus colegas decidieron hacer una baldosa para obsequiarle como recuerdo de su retiro.
En su último día, los trabajadores del IES despidieron a Carmen con un enrome y sentido GRACIAS.

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