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1° de mayo – Día del Trabajador: hablan los trabajadores del IES

A propósito de la conmemoración el 1° de mayo del Día del Trabajador, algunos trabajadores del IES compartieron sus reflexiones sobre los aspectos más importantes a resaltar en este día. Compartimos, a continuación, algunas ideas que extraen de su tarea diaria en el ámbito de la educación.

Augusto Grosso Porciani:

“La profesión docente es, sin lugar a dudas, una práctica profesional con un altísimo valor cualitativo. Ésta, no solo demanda de una preparación y formación, sino de una permanente actualización y capacitación. En este sentido, el ser docente se construye en una íntima relación con el ser trabajador y trabajadora de la educación. Ser trabajador no es sinónimo de ser empleado. El y la trabajadora no se emplean, como se podría emplear cualquier instrumento o herramienta, sino que significa subjetivar la tarea, y esto involucra la esencia del ser docente y un mundo de relaciones dentro y fuera del aula. Ser trabajador o trabajadora de la educación, significa reconocerse como importantes actores políticos, con herramientas indiscutibles para tensionar (y por qué no transformar) el mundo que nos rodea.

El contexto de pandemia nos ha obligado a repensar y revisar nuestras prácticas cotidianas. La educación inicial, primaria y secundaria, es mucho más que la transmisión de contenidos y el aprendizaje de los mismos. La escuela es un espacio para la construcción de ciudadanía y el aula, el ámbito donde las relaciones sociales se construyen. El desafío es revisar, sostener y profundizar, los espacios para la socialización de nuestros niños, niñas y adolescentes, generando espacios para que los intercambios sigan siendo potentes y significativos.

El trabajo es una parte constitutiva del hombre y de la mujer, siendo mucho más que un mero intercambio en busca de dinero. El desafío es repensar el valor del trabajo y los efectos que este produce sobre el individuo, su entorno próximo y la sociedad en general. Aún faltan muchos derechos por conquistar, y es cada 1° de mayo, la ocasión para pensar el lugar donde estamos y hacia dónde queremos ir”.

Viviana del Valle Ferreyra:

“El día 1° de mayo en Argentina es muy importante, porque todos los trabajadores del mundo conmemoran ese día como jornada de lucha y de ratificación de sus derechos y reclamos contra las injusticias sociales. A 135 años de aquellos crímenes de Chicago, en Argentina cada primero de mayo los trabajadores recordamos que no nos resignamos a ceder nuestros derechos.

Creo que el trabajo es un privilegio, y si además trabajas haciendo lo que te gusta, ni hablar. Me considero una privilegiada, porque enseñar, para mí es la mejor profesión. Fui criada en una familia trabajadora, de la cual aprendí con su ejemplo, del trabajo diario y constante, siempre con la idea que el trabajo es una pieza clave para toda persona que quiera progresar en la vida, por eso decidí estudiar para poder trabajar de lo que me gusta. Hace diez años que trabajo en el IES, disfruto cada día, cada hora, cada clase, además de tener compañeros con los cuales compartimos muchas cosas, de los cuales he aprendido muchísimo y a los que siempre tendré presentes (algunos ya se han jubilado).

Este año al volver a las clases presenciales, la pandemia causada por el Covid-19 afectó significativamente el dictado de clase, dar clases por burbujas pone a prueba nuestras capacidades. En el caso de Educación Tecnológica, las clases son totalmente presenciales pero tienen mucha carga virtual, ya que los chicos, cuando no asisten a clases presenciales en las dos semanas restantes, se comunican por chat a través de las aulas virtuales o a través de carpetas virtuales compartidas, con trabajos que deben ser revisados constantemente para tener un seguimiento y poder ayudarlos y orientarlos, eso conlleva un tiempo extra de trabajo, pero muy necesario para acompañar a los chicos y mantener la continuidad pedagógica.

Creo que queda mucho por hacer, y mucha incertidumbre, además creo que la profesión docente esta desvalorizada, pero la mejor forma de cambiar esto es con predisposición, compromiso, flexibilización y aprendizaje continuo, que es lo que caracteriza a todos los que formamos el IES”.

Ariela Strumia:

“Pienso en el sentido verdadero del trabajo como actividad humana creativa y productiva. El trabajo, entendido como la capacidad de poner toda nuestra inteligencia, voluntad, esfuerzo y compromiso al servicio de una tarea, es lo que realmente dignifica a la persona. Trabajar nos permite ser protagonistas y no solamente espectadores, porque gracias a eso podemos transformar la realidad.

Uno de los grandes desafíos como educadores en tiempos de pandemia es la responsabilidad de hacer nuestro trabajo de la mejor manera posible, reinventarnos, adaptarnos a los cambios que nos sorprendieron. Además, debemos facilitar nuevos caminos pedagógicos para que nuestros estudiantes construyan significado y sentido de sus vidas. Soy docente, trabajo en lo que amo y me siento orgullosa de lo que hago”.

Flavia Villada:

“El día del trabajador no sólo es un día de celebración y descanso, sino que se constituye en un día de conmemoración y reafirmación de la lucha de los trabajadores por nuestros derechos. El trabajo algunas veces es entendido como aquella actividad que se lleva a cabo con el fin de obtener una remuneración a cambio y otras tantas como aquella actividad que se realiza por vocación. En cualquiera de los casos, no es más ni menos que nuestra capacidad de poner inteligencia, voluntad, esfuerzo y compromiso en la realización de una tarea determinada.

El trabajo docente se constituye en desafíos y aprendizajes constantes, cualquiera sea el contexto social. Desde mi rol docente y en este contexto de pandemia, debo destacar como aspecto positivo que he reafirmado aún más mi vocación de servicio. Al comienzo de esta nueva normalidad fue un tanto dificultosa nuestra labor como educadores, puesto que debimos reacomodarnos y adaptarnos a una nueva forma de impartir conocimientos. En un principio, haciéndole frente a la virtualidad y ahora haciéndole frente a la bimodalidad. Sin embargo, supimos sortear y continuamos sorteando las dificultades que se nos presentan, dando lo mejor de nosotros para, de esa manera, contribuir favorablemente al sistema educativo”.

Marianela Rodríguez:

“Desde mi rol de docente considero que el trabajo dignifica a las personas y nos permite ser protagonistas activos dentro de una sociedad para poder transformarla. El día del trabajador, sin dudas, nos invita a reflexionar sobre aquel momento en la historia en que miles de trabajadores luchaban por tener condiciones dignas de trabajo. En la actualidad mucho se ha logrado, pero también siguen existiendo muchas desigualdades desde una perspectiva de género.

Me considero multi-rol: soy docente, madre y ama de casa, una combinación desafiante para lograr satisfactoriamente cumplir con todas las demandas, obligaciones y tiempos que éstas implican. Sin embargo, soy feliz haciendo lo que hago, apostando a poder sumar ese granito de arena para que mis alumnos puedan crecer como personas y ciudadanos transmitiendo no sólo conocimientos sino también valores.

Desde que comenzó la pandemia todo es desafío, transformar nuestro hogar en un aula, aprender a manejar múltiples herramientas digitales, organizar tiempos que ya no eran los de una jornada normal de trabajo y lo más difícil: intentar por todos los medios llegar a nuestros alumnos a través de la pantalla, aún cuando las cámaras y los audios estaban apagados. Este año reconocemos el valor de volver a mirarnos a los ojos sin dejar de aprovechar todas las herramientas digitales que nos dejó un año de trabajo remoto.

Lamentablemente en Argentina existe mucho trabajo informal y muchas familias dependen de un plan social para poder vivir, es por eso que apostamos a la educación, para que ésta les brinde mejores oportunidades con condiciones dignas de trabajo”.

Mónica Merlo:

“En relación al trabajo y al Día del trabajador, para mí, este año y el año pasado, ha sido muy especial. Estoy agradecida de contar con un trabajo, ya que teniendo en cuenta la actual situación de pandemia y la grave desocupación que atraviesa el país, el hecho de tenerlo es una gran alegría. Pero nos falta algo, sobre todo a nosotros los que trabajamos en educación, y es el contacto con el otro. Sobre todo me encuentra a mí en esta situación de tener que estar dispensada casi obligatoriamente porque estoy vacunada, con las dos dosis, y a pesar de ello, debo quedarme en casa, y no es un tema menor, porque el trabajo no es solamente recibir una remuneración, sino que va un poco más allá. 

Además de la remuneración, que por supuesto es importante para satisfacer las necesidades de toda persona, el trabajo tiene que ver el “estar con otros”, con el sentirse parte de una sociedad, que contribuís con ella y a tu realización personal. Y en este caso y en mi situación personal, no encuentro ese equilibrio entre lo que significa desarrollar un trabajo y la realización personal, ya que lo hago a medias, porque me falta el contacto con el otro: tus compañeros, tus directivos, los estudiantes, el verse todos los días. Por ello, este día del trabajador ha tenido ese sabor amargo. 

Lo positivo en esta situación de pandemia es que hemos podido sacar fuerzas y recursos de donde no pensábamos que los teníamos para afrontar esta situación. Le hemos puesto todas las garras, las ganas, la predisposición para que el trabajo que nosotros hacemos en este momento de pandemia pudiera ser lo mejor posible, valioso para otros y pudiéramos contribuir a los que están esperando cosas de nosotros.

La situación del trabajo en Argentina, durante la pandemia, fue devastadora, los miles de puestos de trabajo que se perdieron, las familias que pasaron a estar en la informalidad y eso es cada vez más difícil e impacta directamente en los hogares y en las posibilidades que tienen los chicos de acceder a algunas herramientas para continuar su formación o sus estudios. Esta pandemia creo que realmente nos va a hacer perder o retroceder muchísimos años en la educación que veníamos logrando pasito a pasito”.

Marcela Pepe:

“La Constitución Nacional de 1853 enuncia tres postulados en su Preámbulo:

  • Afianzar la justicia
  • Consolidar la paz interior
  • Promover el bienestar general

Cualquiera de estos tres objetivos están directamente relacionados con lo laboral. No hay posibilidad ninguna que la sociedad sea justa, se desarrolle en paz y logre el bienestar si no hay trabajo. Esta pandemia ha desmoronado a nivel mundial los índices de empleo; y lógicamente en países como el nuestro, esta tragedia golpea más fuerte.

Salvando la coyuntura, rescato lo positivo y necesario que es para las personas el derecho a un trabajo digno. Por supuesto, la educación es aquel camino que es indispensable transitar en estas épocas para lograr la inserción laboral. La autonomía, la independencia personal, la posibilidad de una vida fructífera y satisfactoria van de la mano de las actividades que durante muchos años, nos dedicamos a hacer; ya que, en general muchas son las horas en las que nos encontramos trabajando. Por lo tanto, es importantísimo que el trabajo no sea una suerte, sino una posibilidad cierta.

Creemos en este sentido que la ciudadanía debe saber quiénes, cuándo y cómo desde la dirigencia política se afectó o favoreció este principio básico de las sociedades modernas, para evitar ser perjudicada en tal sentido. El desempleo, la desocupación derrumba a las personas y a sus hogares, genera desigualdad y esta a su vez, violencia y frustración. Como decía Marx, ‘El trabajo dignifica'”.