Laboratorio “Dr. Eduardo Boqué Miró”: un capítulo de la historia del IES

Las actividades prácticas que se realizan en un laboratorio escolar son una estrategia didáctica para la construcción de conocimiento científico dentro de la escuela. Estas actividades experimentales favorecen y estimulan el desarrollo de las capacidades fundamentales que contribuyen a la formación integral del estudiante. En el marco de la celebración de los 70 años del IES, realizamos un recorrido por la historia del laboratorio de nuestra Institución.

En los años 70, el Laboratorio funcionaba donde hoy se encuentra la Sala de Computación. Consistía en una mesada, una pileta y varios armarios de tipo museo. Allí se disecaban sapos, se germinaban porotos y se comparaban los huesos humanos. A fines de esta década, se consiguieron numerosos materiales, como el cerebro humano (que aún se conserva) y diferentes tipos de kits para experiencias de física y química.

En 1981 se produjo un cambio muy importante en la historia del Laboratorio, ya que se comenzaron con las gestiones para que tuviera un espacio especialmente acondicionado para sus actividades, que fuera, a la vez, más cómodo a los fines pedagógicos. Se comenzó, entonces, con la construcción del Laboratorio en el lugar que se encuentra hoy, al mismo tiempo que se construía el Anfiteatro. En su momento, el Laboratorio tenía un gran ventanal que daba al Anfiteatro para poder ver proyecciones o conferencias, a modo de una reminiscencia de las aulas propias del Iluminismo. Los fondos para su construcción habrían sido aportados por la empresa Renault gracias a la gestión del Rotary Club. Hay quienes cuentan que cuando los propulsores del proyecto, el Dr. Enrique Boqué Miró y el Dr. José Ibañez, fueron a pedir el dinero, les dijeron que sí, pero les exigieron que presentaran un proyecto formal. En ese momento y de manera apresurada, se las ingeniaron para hacer un dibujo a mano alzada, que entregaron minutos después.

Actualmente el laboratorio cuenta con cuatro mesadas cubiertas de azulejos, con mecheros de Bunsen fijos en cada extremo, una mesada con dos piletas con agua fría y caliente, una vitrina con diversos materiales para observación, y numerosos materiales de química, física y biología destinados a la realización de prácticos de laboratorio.

En 1995, y por iniciativa del Prof. Hugo Bergese y la Prof. Griselda Serrone, se autoriza la creación de la figura de Ayudante de Laboratorio a nivel institucional, cargo que fue ocupado por el Ing. Agr. Martín Martínez hasta 2008, año en el que dicho puesto quedó destinado sólo al IES mañana. En esos años se recuperaron algunos de los kits de trabajo ya maltrechos, se realizaron inventarios del material y se comenzó a normalizar la provisión anual de materiales de reemplazo. Eso permitió modernizar algunos elementos como la lupa binocular y sistematizar el espacio dando continuidad a la integración en las prácticas escolares. Las seis escuelas del IESS pudieron, de esa manera, hacer un uso exhaustivo del espacio.

La consolidación de este Laboratorio en el Nivel Medio llegó de la mano de la Ley Federal de Educación y los llamados “Proyectos de Área” en Ciencias Naturales, que luego se extendieron en la perspectiva disciplinar.

En 2001, el Dr Boqué Miró se jubila y dona íntegramente su Laboratorio de Análisis al Laboratorio del IES, colaborando con reactivos, material de vidrio y el microscopio personal del Profesor. Más tarde, en el año 2005, y por iniciativa del Ayudante del Laboratorio, el Consejo Directivo reconocería toda la labor de este docente fundador imponiendo formalmente su nombre al espacio y constituyéndose en el primer reconocimiento de ese tipo en la Institución.

En 2008 accede como Ayudante Técnico de Laboratorio la Prof. Blanca Cagnolo. El laboratorio se consolida en dicha época como un espacio imprescindible en la Orientación en Ciencias Naturales, donde sus estudiantes realizaban a diario algunas de las clases de asignaturas específicas de la orientación. En algunas asignaturas, la utilización del Laboratorio es constante, ya que realizan numerosos prácticos y experiencias de laboratorio que son claves para el aprendizaje de los contenidos.

En 2011 toma el cargo de Ayudante la Prof. Ing. Agr. Gabriela Berioli, quien continúa hasta el momento. Actualmente el laboratorio cuenta con numerosos equipos nuevos, microscopio óptico que se sumó a los ya existentes, una cámara digital para microscopio, una estufa de cultivo, entre otros. Esta estufa de cultivo, por ejemplo, fue fundamental para la realización de un proyecto de estudiantes de 1° año, que luego fue presentado en la Feria de Ciencias 2018 obteniendo una mención especial.

A comienzos del 2020, la Prof. Berioli impulsó el Proyecto de Alfabetización Científica, para lograr que los alumnos de 1° a 6° año aprendan a escribir un informe de laboratorio. Este proyecto está dirigido a todas las asignaturas que en mayor o menor medida necesiten sus instalaciones para fijar sus aprendizajes.

Prof. Gabriela Berioli

Hoy en día el Laboratorio no se encuentra habilitado, tal como indican los protocolos sanitarios. Sin embargo, todos los elementos están debidamente resguardados, a la espera del día en que los estudiantes lo puedan volver a utilizar.

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