¿Qué es ser docente? Los profes del IES toman la palabra

Este 11 de septiembre, Día del Maestro, invita una vez más a que los docentes reflexionen e indaguen sobre su tarea diaria. Enseñar, ser docente, transmitir valores y conocimientos aún en los complejos escenarios actuales admite tantas interpretaciones como personas dedicadas a la tarea. Sin embargo, se trata de un trabajo que tiene puntos de encuentro entre compañeros, felices coincidencias que sacan a relucir lo más interesante y enriquecedor de ser docente. En esta oportunidad, le damos la palabra a algunos de los docentes que desde cada área, desde cada asignatura, ofrecen una lectura de su actividad.

.

Melina Navarro Frutos

Ante esta pregunta, siempre viene a mi mente un texto de Perla Zelmanovich que leí hace muchos años, cuando me formaba como docente. La autora advertía sobre el “desamparo” que sufren los adolescentes y jóvenes, y que frente al desamparo los adultos que habitamos la escuela podemos hacer que la escuela funcione como un adulto alternativo. Si entendemos que la escuela debe funcionar como ese espacio de apoyo, de apuntalamiento del psiquismo para los adolescentes que ensayan enfrentar el mundo adulto, los adultos, los docentes, debemos brindar ese espacio abierto que permita suscitar el deseo del sujeto. En otras palabras, ser docente es ser ese “otro disponible” para nuestros estudiantes. Yo diría que el trabajo del docente es el trabajo del lector (que intenta comprender diversidad de teorías), del escritor (de mundos posibles), del investigador (curioso, inquieto, en búsqueda constante de conocimientos), del adulto (que ofrece sus conocimientos, atento a las necesidades y deseos de sus estudiantes).

.

Julieta Juliano

Muchas veces se comete el error de considerar la labor docente como solo la transmisión de conocimientos. Ser docente es mucho más que eso. Es también transmitir valores, vivencias, aprendizajes y humanidad. Sobre todo, humanidad. Educar es una herramienta de trasformación social, siendo participes en la construcción de nuevos mundos creados por nuestros alumnos y alumnas. Ser docente es estar muchas veces atrapado por la burocracia normal de la sociedad en que vivimos, pero que a pesar de ser ardua tarea no le gana a la vocación de enseñar. Es necesario ser un profesional dispuesto a aprender y formarse continuamente, para mejorar dentro y fuera del aula. Nuestro trabajo ayuda a cada alumno y alumna a encontrar lo mejor de sí, fomentando la creatividad y la imaginación, colaborando en forjar su personalidad y proporcionándoles herramientas para desenvolverse en la vida y tomar sus propias decisiones. Especialmente en mi área particular de docencia, las ciencias sociales, que otorgan a las y los jóvenes respuestas a un sinfín de problemáticas sociales y se los coloca como los actores activos para la resolución de estas. Nuestras alumnas y alumnos nos dan siempre una razón para sonreír, y vuelvo a casa habiendo aprendido mucho más de lo que enseñé.

.

Vilma Rasello

Hablar de docencia es hablar de mi vida; es hablar de contenidos, capacidades, planificaciones. Pero también es hablar de alumnos y alumnas, de chicos y chicas que te plantean sus dudas personales en la confianza del día a día compartido, que te hacen cuidar tus palabras al expresarte, porque en definitiva estás ayudando al crecimiento de alguien que será un individuo único, y sólo deseas que se despida de esta etapa con el mejor aprendizaje posible. Ser docente es lo que siempre quise ser, y el IES es el lugar donde he podido ser capaz de enseñar inglés y de guiar los pasos de los y las adolescentes que andan a mi alrededor cada mañana. En tanto profesora de Inglés, puedo decir que ser docente también es enseñar otra lengua, una que nos permite comunicarnos a lo ancho del mundo.

.

Rubén Gudiño

Reflexionando qué es ser docente, pienso que no se circunscribe en un mero actor que transmite un saber específico para el cual está preparado, o un facilitador para la construcción de cierto conocimiento. Tampoco se acota a la enseñanza de valores tales como el compromiso, la responsabilidad, el respeto y la solidaridad entre otros. Me animo a decir que es una forma de ser, de sentir, de actuar que debe transcender el ámbito áulico. Donde los valores sean percibidos por los educandos como propios de aquel que los predica. Sin dudas esto nos lleva a una permanente interpelación sobre nuestras prácticas, nuestro compromiso con las instituciones y el lugar que ocupamos en la sociedad. En estos tiempos donde desde sectores de poder la palabra no es acompañada con el ejemplo, adquiere mayor importancia la tarea del educador como transformador de la realidad. Consciente de las imperfecciones del ser humano y desde mi humilde lugar de educador, intento cada día acercarme a ese paradigma que al menos dignifique y le de sentido a esta hermosa profesión.

.

Verónica Bustamante

Ser docente es mucho más que “mi trabajo”, “mi profesión”, que va más allá del educar, de “preparar para”, de enseñar matemática o física. Es mi vocación, amo lo que hago. Aprendo con cada alumno, cada compañero, cada día, cada año. Es entrega, compromiso, responsabilidad, respeto y con cada acción formamos entre todos una perfecta ecuación. El trabajo docente es arduo, a veces complicado, a veces simple. Pero en cada etapa vivida me siento feliz, y también resulta un desafío constante con lo que está por venir.

.

Andrea Arribas

Cuando era niña recuerdo a muchas de mis amigas decir “cuando sea grande quiero ser seño”. A mi no me pasaba, me encantaban “las seños” pero no, no sentía que fuese lo mío. Luego los años fueron pasando, surgieron nuevas oportunidades y formas de ver la vida profesional y de ver a la docencia como una labor de construcción, de aporte, como un acto que no podía dejar de llevar adelante. La vocación docente, en mi caso, se fue construyendo; en el andar por el aula, al ver los progresos de estudiantes, al escuchar un “PROFEEE!” medio perdido en alguna calle o en la costanera. Ser docente es un desafío nuevo todos los días. No hay forma de aburrirse ni de sentirse invadido por la monotonía. Todos los días las cosas cambian, cambiamos nosotros, cambian nuestros estudiantes, a veces nos amamos, otras no tanto. Pero sabemos que al final, cuando suena el timbre, cuando bajamos todos por la misma escalera, cuando nos miramos detrás de máscaras y barbijos, encontramos en la comisura de nuestros ojos la preciosa certeza de andar por el camino correcto.

.

Belén Paolini

Para mi ser docente es entrega, amor, dedicación, esfuerzo, tolerancia, paciencia, enseñanza. Siento que hay una fuerte conexión con los chicos, que ellos me enseñan y yo les enseño. Es un reto que la vida me permite transitar, que me motiva a ser una buena profesional para que entregue todo de mí, y que los alumnos se lleven esa imagen y me recuerden algún día. Creo que la palabra “educación” en el fondo quiere decir “sacar de adentro”, es decir, que no somos cubos vacíos, sino que hay que llenar esos espacios con enseñanza y dedicación, y que hay que encender esos fuegos que hay en ellos. Como dice Eduardo Galeano: “Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuego iguales”.

.

Virginia Vicentini

Hace unos días atrás, me solicitaron participar de esta nota invitándome a hacer una reflexión sobre cómo definiría el trabajo docente. Una pregunta en apariencia sencilla de responder pero que me movilizó en muchos aspectos. Lo primero sobre lo que reflexioné es en considerar que uno puede convertirse en profesor por muchas circunstancias de la vida, pero que ser docente es otra cosa: es formar personas. Entonces, entiendo que la docencia es mucho más que un trabajo, es una elección de vida que se asume a través de la labor diaria de hacer lo que elegimos. Y los que elegimos ser docentes, lo hicimos con la profunda convicción de que la educación es el verdadero y genuino motor de cambio de la realidad. La segunda idea que surgió de la pregunta inicial me remite a la docencia como acto de amor y que fue puesto en evidencia en este último año y medio en que tuvimos que ser capaces de adaptarnos a nuevos contextos educativos, donde tuvimos que encontrar nuevas formas de acercamiento en el que la comprensión cobró relevancia, pero que también dejó una enseñanza profunda en nuestros estudiantes: la capacidad de resiliencia, es decir, de anteponernos a las adversidades encontrando maneras positivas de conectarnos.

.

Martín Giacchino

Durante los últimos dos años, la tarea educativa ha realizado, no uno, sino varios giros de 360°. Durante el año 2020 todos fuimos alumnos de un sistema desconocido. Por suerte, durante este año 2021, las cosas fueron tomando, en parte, su recorrido natural. Creo que todos nos hemos hecho la pregunta “¿Qué es ser docente?” durante estos años. Yo creo que puedo responder a esa pregunta. Ser docente es una montaña rusa de emociones, es las cosas más lindas que me ha pasado, es poder aprender a diario de alguien que te va a enseñar a pensar distinto, mientras vos intentás hacer lo mismo. Es de los mejores trabajos que uno puede tener. Es el placer de volver a esa casa que nos albergó durante tantos años para intentar devolver algo de todo lo que se llevó. Creo que elegir este camino es una de las mejores decisiones que pude haber tomado en mis años de camino recorrido, y espero sea un camino que continúe recorriendo muchos años más.

.

Germán Teiler

Ser docente no es solo ser el profesional encargado de la enseñanza de saberes culturalmente valiosos de nuestra sociedad, en el caso de Educación Física, de aquellos provenientes de la cultura corporal tanto hegemónicos como alternativos; sino también es ocuparse del acompañamiento integral de los jóvenes, lo que implica la asunción de una función adulta orientada al cuidado y la contención, haciendo, en muchos casos, de sostén emocional de alumnos y alumnas, aspecto que se ha magnificado en estos tiempos de pandemia, incluso cobrando mayor importancia que la tarea de enseñanza misma. El trabajo docente es garantizar un derecho humano que requirió siglos de lucha para constituirse como tal y cuyo valor es, en muchos casos, subestimado incluso por sus propios beneficiarios. Esta labor puede definirse a partir de sus funciones. Algunas que me gustaría remarcar son la enseñanza de saberes culturalmente valiosos, contención y sostenimiento de trayectorias escolares, inclusión educativa entendida como la atención a la diversidad para que ningún estudiante quede excluido de las propuestas escolares; y formación profesional permanente para adquirir conocimientos y herramientas que nos faciliten la adaptación a la complejidad propia del campo educativo. A mi criterio, estos aspectos definen hoy la labor docente en pandemia.

image_pdfimage_print