10 de septiembre – Día Mundial de la Prevención del Suicidio: Aportes para la intervención en Instituciones Educativas

En palabras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Día Mundial de la Prevención del Suicidio (DMPS), que se celebra anualmente el 10 de septiembre, organizado por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) y avalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde el año 2003, tiene el objetivo general de crear conciencia acerca de la prevención del suicidio en todo el mundo. Los objetivos incluyen promover la colaboración de las partes interesadas y el auto-empoderamiento para abordar las autolesiones y el suicidio a través de acciones preventivas. Esto se puede lograr mediante el desarrollo de capacidades de los responsables de la atención médica y otros actores relevantes, específicamente los profesionales de la Salud Mental, difusión de mensajes positivos e informativos dirigidos a la población en general y grupos en riesgo, y facilitando un debate abierto sobre la salud mental en el hogar, la escuela y el lugar de trabajo, etc. También se anima a las personas que están contemplando el suicidio o se ven afectadas por él a que busquen ayuda profesional.

Esta es una problemática que se considera uno de los mayores problemas de salud pública a nivel mundial. Desde mediados del siglo XX, la tasa de suicidios ha tenido un constante incremento, especialmente en los países en vías de desarrollo. El suicidio constituye una de las tres principales causas de muerte en la población de 15 a 34 años; si bien afecta a todas las edades, la mayor parte de los casos ocurre en personas de más de 60 años. Este día fue establecido por la OMS, Organización Mundial de la Salud, con el fin de alertar sobre esta problemática, que deja graves secuelas que afectan al grupo familiar y social del suicida.  

La OMS, junto con la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio, lidera el compromiso de los gobiernos de los distintos países en la toma de medidas de prevención -como la creación de centros de salud mental especializados- y propone la formación de redes y alianzas para impulsar nuevas respuestas. En consonancia con estos organismos, desde el 11 de marzo de 2015 nuestro país cuenta con la Ley Nacional N° 27.130 Ley Nacional de Prevención del Suicidio.

Debemos tener cuenta que no cuidar los modos de abordar la problemática del suicidio (hablar del método, el lugar, simplificar las causas…) puede provocar un efecto contagio en personas vulnerables. Es muy importante ser atinados, y buscar asistencia profesional en lugar de realizar intervenciones desde lo que “creemos” que puede ser de ayuda para una persona que se encuentra en riesgo de ejercer una conducta autodestructiva.

No es sencillo hablar sobre el suicidio, y a causa de esto, durante mucho tiempo, estuvo vedado y era tabú hablar de esto. Tantas décadas de silencio habían generado desinformación y ausencia de capacitaciones en la temática. Y ese silencio creó más silencio; en las víctimas, en sus familiares, en la sociedad toda. Este silencio social lleva a los que sufren a callar en lugar de hablar y pedir ayuda; un silencio que cristaliza el tabú y el estigma, que agrava el duelo insoportable de los supervivientes, que hace invisible cualquier presión a los gobiernos para actuar…

Creemos que en este camino de crear conciencia es importante cuestionar el estigma que viene asociado a esta problemática. El suicidio no es una patología en sí misma, sino que se produce como consecuencia de múltiples factores asociados, que afectan la salud psico-emocional de los sujetos, factores que paralizan, anulan y bloquean la posibilidad de encontrar respuestas a la realidad que les toca atravesar. Es un acto personalísimo e individual, cuya prevención no puede abordarse de modo generalizado, responde al estado psíquico, individual de cada quien, y como tal debe ser tratada.

Debemos decir que romper el silencio es una meta a cumplir en cualquier situación de crisis emocional, romper el silencio implica pedir ayuda, romper el silencio ayuda a prevenir. Ahora bien, hay que ser muy cuidadosos a la hora de escuchar, escuchar no implica responder o tener la respuesta a lo que nos plantean, debe ser una escucha atenta, de acompañamiento, de registro de la necesidad y el dolor de quien habla, eso permitirá identificar casos para que puedan recibir el tratamiento posteriormente, siempre de manos de un profesional experto. En este sentido comparto algunos criterios a tener en cuenta ante una situación de riesgo de suicidio:

¿QUÉ HACER ANTE UNA SITUACIÓN DE RIESGO EN EL ESPACIO ESCOLAR?

  1. Escuchar atentamente sin juzgar.
  2. Si sos un/a compañero/a, acercate inmediatamente a un adulto responsable.
  3. Si sos un/a docente, comunicate inmediatamente con un profesional del Equipo de Orientación dado que psicólogos, psiquiatras y demás profesionales de la salud mental son los únicos que poseen los saberes técnicos para intervenir en esta problemática.

El tema del DMPS para el presente año, “Crear esperanza a través de la acción”, refleja la necesidad de una acción colectiva para abordar este problema urgente de salud pública. Es importante que se realice un trabajo multisectorial en el que profesionales de la salud, funcionarios políticos y gobiernos, se capaciten, creen conciencia, promuevan la formación especializada, generen espacios de escucha para las personas que lo necesitan; poniendo en funcionamiento, de este modo, medidas que contribuyan a prevenir el suicidio.

En nuestra provincia, la Licenciada Alejandra Rossi, docente de la Fac. de Psicología de la U.N.C. y coordinadora del Programa Prov. de Prevención del Suicidio, destacó que “desde la Facultad de Psicología y el Programa Provincial de Prevención del Suicidio que depende de la Secretaría de Salud Mental se inició una campaña, durante este mes de septiembre, trabajando de a poquito para movilizar sobre esta temática”.

La Psicóloga remarcó que “desde esta Universidad y esta Facultad en particular, desde el año 2016 se logra que egresen cada vez más estudiantes trabajando y especializándose en la problemática del suicidio”, lo cual permite más y mejores acciones preventivas de abordaje psicoterapéutico, para que todas las personas que estén atravesando una crisis no vean al suicidio como única opción de salida a la misma.

En este marco, el Colegio de Psicólogas y Psicólogos de la Provincia de Córdoba también adhirió a la campaña de la Organización Panamericana de la Salud sobre la Prevención del Suicidio con distintas acciones: cursos, conversatorios, presentación de libros, etc. De todas ellas hemos seleccionado tres flyers que nos invitan a pensar y reflexionar sobre Mitos acerca del suicidio:

Para finalizar dejamos a disposición información que puede serles útil:

PROGRAMA PROV. DE PREVENCIÓN DEL SUICIDIO
– Instagram: @prevenciondelsuicidiocba
– Mail: programa prevenciondelsuicidio89@gmail.com
– Facebook: Programa Provincial de Prevención del Suicidio

Líneas gratuitas del CENTRO DE ASISTENCIA AL SUICIDA (Córdoba)
135 (fijos y empresa Personal)
3512266135 (Empresa Claro)
0351-4265755

Recordamos que por cualquier consulta pueden dirigirse y/o solicitar entrevista al Equipo de Orientación del I.E.S. Horarios de atención: Lunes a viernes de 7:30hs a 12:30hs. E-mail: equipodeorientaciontm@gmail.com

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