Agradecimiento y excelentes recuerdos: Jorge Fernández se despide del IES en los primeros meses de su jubilación

Cada docente que se despide del IES se convierte en el cierre de un nuevo capítulo en su historia. Los profesores que se jubilan desempeñando sus tareas en el IES aprovechan esta instancia para recordar a colegas que estuvieron a su lado, y para revisar lo que la experiencia le enseñó sobre ser docentes. En esta oportunidad, conversamos con Jorge “Negro” Fernández, uno de los profesores de Educación Física más querido por sus alumnos y compañeros.

El caso de Jorge es de aquellos que ilustran la larga historia del colegio. Luego de pasar por la Escuela Primaria de Aplicación, Jorge hizo parte de la secundaria en el IES. A la hora de elegir un estudio superior, probó con varias carreras, pero se decidió por una orientación que le permitía poner en acción su vocación docente: Profesorado de Educación Física. Así fue como una vez recibido, regresó al IES, pero esta vez con el Curriculum Vitae bajo el brazo. En 1991, Jorge ingresó al IES haciendo algunas suplencias, y luego se convirtió en profesor titular. De esa manera, su primera experiencia laboral docente fue en el colegio en el que trabajó hasta su jubilación. Durante todos estos años, Jorge también fue docente de la Escuela Nocturna del IESS, y a lo largo de varios años estuvo al frente de la Escuela de Fútbol, que representaba al IESS frente a otros colegios de la región. Sin embargo, no solo formó parte del IESS como docente, sino que también formó parte del Tribunal de Cuentas del Consejo Directivo, lo que implica una participación especial en la Institución.

Al igual que muchos docentes del colegio, Jorge envió a dos de sus tres hijos al IES para que realizaran su formación secundaria. Eso le permitió conocer a la institución desde otro punto de vista, y encontrar aquellas características que identifican al IES: “Es un colegio que tiene mucha libertad de expresión. Los profesores tienen excelentes ideas y las pueden desarrollar siempre sin ningún inconveniente”. Eso también se reflejaba, según Jorge, en las instancias de formación para docentes: “Lo que yo siempre vi, es que se presentaban muchos debates entre docentes en los talleres de PNFS (antes de la pandemia). Hay una libertad de pensamiento, y eso se manifiesta hacia los alumnos. Los estudiantes tienen su propio pensamiento, sin que el docente sea la palabra santa”. En ese sentido, para Jorge el IES también se distingue por el tipo de vínculo que los profesores forman con los alumnos: “La relación con los profes es muy cercana, sobre todo nosotros, los profes de Educación Física, tenemos más posibilidad de estar junto a los chicos por el movimiento. Hay veces que terminamos jugando con ellos”.

Educación Física es una asignatura que se dicta a contraturno, lo que implica ciertas particularidades en cuanto a la organización de los alumnos, que suele resultar en una forma diferente de dar clase: “Que Educación Física se de en contra turno hace que la dinámica sea más relajada. Tenemos la posibilidad de, a través del movimiento, evaluar a los alumnos de otra forma que los profes que están en el aula, donde todo es más acartonado. Eso hace que muchas veces los chicos nos cuenten problemas que tal vez con otros profesores no surgen. Por ejemplo, cuando teníamos Intercolegiales, nosotros pasábamos mucho tiempo con ellos, compartíamos varios días. Ahora es diferente, pero en aquel momento implicaba toda una convivencia”.

Ese contacto y acercamiento hacia la personalidad de cada alumno es uno de los aspectos que más disfrutaba Jorge de la docencia: “Yo no venía a trabajar, yo venía a divertirme”, dice con una sonrisa, y agrega: “Cuando uno llega al colegio, tiene que dejar siempre de lado los problemas personales y olvidarse. Me parece increíble cómo se pasaron de rápido tantos años de docencia”.

A pocos meses de empezar su jubilación, Jorge reflexiona sobre su desempeño como docente y rescata algunos puntos esenciales de la actividad, que fueron su norte durante tantos años: “Lo más importante para un docente no es enseñar la mejor técnica o el mejor movimiento, sino enseñar y transmitir valores. Más allá de que la persona vaya a ser ingeniero, maestro, lo que sea, esos valores son los que le va a servir el día de mañana”. En el caso específico de su área, Jorge explica cómo se manifiesta esa transmisión de valores: “En Educación Física hay muchas maneras de transmitir valores, por ejemplo, el valor de la cooperación, de la voluntad, del respeto, de la responsabilidad. Cuando diseño una actividad pienso en qué valor quiero transmitir, por ejemplo, los juegos de persecución como la mancha: si ahí no colaboran y no respetan las reglas, no ganan”.

Parte de esos valores fueron puestos en acción durante el dictado de clases virtual con sus propios colegas. El área de Educación Física encontró serio obstáculos para dictar sus contenidos habituales, pero rápidamente supieron priorizar los contenidos que podían ser adaptados a esa modalidad. Para Jorge, también se trató de un enorme desafío, en el que la cooperación fue clave: “Fue complicado porque no estábamos en contacto con los chicos, pero tratamos de buscar videos para diseñar actividades, teniendo en cuenta el espacio que tenían en sus casas. Aprendí muchas cosas gracias a mis compañeros. Los profesores más jóvenes están más en contacto con la tecnología. Fue también un buen momento para tocar en profundidad temas que nosotros veíamos muy por encima en la presencialidad”.

En el cierre de una tapa, otra nueva comienza, con nuevos desafíos y oportunidades, y con intereses renovados. Jorge, en particular, aún no se dedicó a trazar grandes proyectos, pero ya está abocado al deporte: “Por el momento estoy haciendo otras actividades, siempre dentro de lo deportivo, como remo y mountain bike. Voy a ver si surge alguna otra oportunidad, pero por el momento quería descansar un año y aprovechar el tiempo libre”.

El saldo que arroja un recorrido por su paso por el IES es, para Jorge, un agradecimiento a sus compañeros de tantos años: “Quisiera agradecer a todos los que me brindaron su apoyo, especialmente al Coordinador de Cursos Miguel Romero, que siempre estuvo colaborando conmigo. También a mis colegas profesores y a los preceptores que son muy importantes en la docencia, sin ellos, muchas cosas no se podrían haber realizado”. Y así, con algo de nostalgia y entusiasmo por lo que vendrá, otro querido profesor del IES se despide, luego de haber dejado su huella en alumnos y docentes.

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