Roxana Ferreyra, pionera en la implementación de la educación sexual en el IES, se despide de la docencia a meses de su jubilación

La despedida a docentes que se jubilan luego de haber formado parte del IES puede despertar la nostalgia, pero también ser una instancia de reconocimiento por los valores sembrados y las conquistas logradas de manera conjunta. Algunos docentes cierran un ciclo en sus vidas, dejando importantes logros para la historia del IES, como es el caso de Roxana Ferreyra. Su paso por esta escuela la posicionó como una institución de vanguardia en el abordaje de la educación sexual en nivel medio, una instancia necesaria para la actual implementación de la Ley de Educación Sexual Integral.

Roxana hizo un ingreso al IES de una manera poco frecuente entre los docentes. Su primer conocimiento de la escuela fue a través de sus hijos Axel y Julieta Juliano, quienes se formaron en el IESS desde el Jardín de Infantes hasta completar el nivel secundario. Desde su lugar de madre, Roxana notó algunos de los rasgos distintivos del IES: “La considerábamos una institución vanguardista, que se apegaba a los nuevos proyectos, que tenía contacto con la comunidad. Considerábamos que era un privilegio que los chicos estuvieran ahí”. Por esa misma razón, cuando Roxana comienza a hacer su Magister en Salud Sexual y Reproductiva, decidió hacer el trabajo de tesis sobre la implementación del Programa de Educación Sexual en la escuela media. Debido a la proximidad, eligió al IES para hacer su trabajo de campo: “La escuela me recibió con los brazos abiertos”, afirma para resumir la predisposición institucional. Este trabajo se desarrolló en 2009, previo a la Ley de Educación Sexual Integral, de manera que el IES fue pionero en la implementación y en el abordaje de la temática de manera sostenida: “Fue una patriada de la escuela, una mirada más inclusiva y abarcativa”, dice Roxana al evocar aquellos años. La implementación del programa y sus resultados fueron tan importantes que Roxana fue convocada para asesorar en la implementación de la Ley de Educación Sexual Integral en la provincia, donde aportaba información concreta sobre las inquietudes de los adolescentes, que formaban parte del “curriculum oculto” en las escuelas de Enseñanza Media. El programa también contó con el trabajo de Mariela Cinalli, psicóloga especialista en adolescencia, con quien Roxana encontró una compañera ideal para trabajar sobre las constantes modificaciones que el tema demandaba. Cuando Roxana terminó su tesis de Magister, se decidió que el programa quedara fijo, y así fue hasta 2018. A partir de ese año, la Educación Sexual Integral se volvió un contenido transversal asignado a ciertas asignaturas, que es la forma en la que se aborda actualmente en el IES.

Roxana junto a Griselda Serrone

En paralelo a su trabajo en el Programa de Educación Sexual, Roxana se presentó a convocatorias para cubrir horas en “Biología” y “Química”. En esas asignaturas, Roxana se desempeñó como docente en el IES y en la Escuela Nocturna, hasta la fecha de su jubilación. Además, en los últimos meses previos a su jubilación, fue miembro del Tribunal de Cuentas del Consejo Directivo del IESS. Fue un desafío nuevo, ya que su incorporación se dio en medio de la implementación de las clases virtuales. A su vez, en tanto profesional de la salud, trabajó junto a otros colegas del Consejo para asesorar sobre los protocolos que debían cumplirse en el edificio del IESS. En relación a esos meses de arduo trabajo, Roxana recuerda: “El Consejo se puso esta problemática al hombro con serenidad, por eso la escuela pudo tener un regreso por burbujas respetuoso de la salud de todos y de la individualidad de cada escuela”.

Tantos años en las aulas, tantos proyectos y trabajos compartidos con sus colegas, le permiten a Roxana pensar en aquellos rasgos que identifican a los docentes del IES: “Son lo más ‘progre’ que hay en Carlos Paz. También las conducciones que ha tenido el IES buscaban este perfil dentro de los profesores. Tienen libertad y diversidad de pensamiento, son creativos, por eso siempre en el IES surgen creaciones diferentes”. Pero se trata de un trabajo de los docentes, según Roxana, que no se queda encerrado en las paredes del edificio: “El IES tiene profesores que mueven la comunidad, que la tienen siempre presente, que hacen intervenciones. Es una institución muy señera para la comunidad, y debe seguir manteniéndose así”.

Esa creatividad e inclinación por acercarse a la comunidad están en consonancia con el perfil de estudiante que se refleja en cada promoción. Para Roxana, las aulas heterogéneas es otra de las marcas distintivas de la escuela: “En el IES encontrás de todo, encontrás a la sociedad completa. Acá no hay un cedazo de selección por nivel socioeconómico, por el nivel cultural de la familia: en el IES está toda la comunidad”. Por esa razón, los estudiantes aportan desde su individualidad recorridos e historias muy diferentes: “Eso es bueno porque aprenden a convivir con las realidades sociales en el aula. Ese conocimiento les da a los chicos un training insuperable para abordar la universidad o la vida laboral. Esos chicos tienen una flexibilidad para adaptarse a los grupos, son solidarios, poco elitistas”.

Esta manera de leer las trayectorias y perfiles de los estudiantes fue lo que incentivaba a Roxana en su tarea como profesora. Entre sus anécdotas frente al aula, recuerda haber sido sensible a los intereses temáticos de las Orientaciones, que no siempre estaban en consonancia con su área temática. Por eso se preocupaba de hacer una importante aclaración desde el comienzo: “Siempre les decía cuando entraba al aula ‘acá no está entrando un enemigo, está entrando una amiga’”. La autenticidad, la franqueza con el estudiante, resultan valores fundamentales para trabajar con los alumnos, según Roxana. En esa misma línea, se anima a sugerir dos aspectos centrales para considerar a la hora de dar los primero pasos como docente: “Primero, ser genuino. Los chicos te cachan cuando sos un ‘trucho’. Estás hablando para la pluralidad y lo mejor es ser auténtico, porque la pluralidad no entiende la falsedad. Segundo, ser profesor, que implica mucho más que transmitir un conocimiento técnico, implica trasmitir una actitud ante la vida, una actitud de eso que se aprende sin que digas nada. El profesor va a la escuela a transmitir un modelo educativo con la palabra y con la actitud”.

Roxana con su grupo de docentes amigas jubiladas

Inevitablemente, su actividad docente incluyó la formación de vínculos que se enriquecieron con el trabajo diario y que hoy siguen creciendo desde otros lugares. Roxana hace una mención especial de su grupo de amigas, ya que fueron un acompañamiento invaluable en su carrera docente: “Logré formar un grupo de amigas docentes. Ya estamos todas jubiladas, pero las amigas que allí coseché, espero que me duren toda la vida porque son gente maravillosa”.

A pocos meses de jubilada, Roxana ya encontró nuevas ocupaciones y planea otras tantas. Además de pasar tiempo con su nieta Cayetana y de aprovechar el tiempo libre para viajar, empezó a estudiar piano, para saldar una deuda consigo misma que tiene desde muy chica. Otro de sus intereses, la escritura, recibió gracias a su jubilación un nuevo impulso. En particular, quiere dedicarse a terminar una novela en la que viene trabajando desde hace varios años: “Está toda en la cabeza pero tiene que ser puesta en palabras”, explica.

Roxana empezó una nueva etapa de su vida con deseos renovados de aprender más, con más tiempo y dedicación, disfrutando de los logros y relaciones cosechados en la escuela. Así es como el IES despide a otra docente que supo aportar la riqueza de su formación y sus valores para el crecimiento de una institución cardinal de Villa Carlos Paz.

image_pdfimage_print