“¡Un sábado de locos!”: un cuento maravilloso escrito por alumnas de 2° año

Los alumnos de 2° año D tuvieron la oportunidad de convertirse en escritores, en el marco de la asignatura “Lengua y Literatura”. Durante el taller “Dejando volar la imaginación”, los alumnos trabajaron de manera grupal creando cuentos a partir de pautas distintas para cada grupo, definidas por la docente. Fue un espacio de creatividad y escritura que enriqueció el trabajo grupal después de un largo período de clases virtuales.

¡Un sábado de locos!

Una tarde de verano Kendall, Cloe, Louis y Stacy estaban tranquilas en sus hogares, disfrutando de un hermoso día.

Cloe estaba escuchando música, mientras estudiaba historia. En cambio, Kendall estaba estudiando “Producción Cinematográfica”. Louis se encontraba leyendo un libro de Harry Potter. En ese momento, llegó Stacy y la interrumpió porque necesitaba repasar un guion de teatro. La semana siguiente tendría una obra teatral y debía estudiar sí o sí. 

De repente, a una de ellas se le ocurrió una brillante idea: invitar al resto de sus amigas a una pijamada súper entretenida. Como era una espléndida idea, todas aceptaron la invitación. Se juntaron y cada una llevó juegos para divertirse.

Durante la noche, las chicas salieron a tomar aire y, mientras hablaban de sus travesuras, Stacy observó un sapo que comía carne y decidió seguirlo. Las demás fueron atrás de ella, hasta que la curiosa de Stacy se cayó por un pozo mágico. Las chicas al intentar agarrarla también se cayeron al pozo.

Luego de un tiempo, todas despertaron en la cueva de una bruja, que mientras comía sopa de gusanos acariciaba a su sapo. Las chicas estaban muy sorprendidas, confundidas y aterrorizadas.

La bruja, con un aspecto muy particular, las miraba y cuando se cansó de observarlas, les dijo:

– Yo soy Greta…  las noto confundidas… Les quiero decir que las entiendo… porque están en otra realidad. Para ser exacta, están en un mundo mágico…

Las chicas seguían muy confundidas y desconcertadas. La bruja Greta las ayudó y les dio introducciones para poder salir de ahí. Les indicó pruebas que tenían que cumplir y  de esa forma iban a poder volver a la realidad.

La primera prueba fue conseguir un trébol de cuatro hojas. La segunda fue ir a la isla de Peter Pan y encontrar un caracol llamado Hélix. La tercera y última fue la más importante: debían decir todas juntas al mismo tiempo las siguientes palabras: portalcito, portalcito ábrete ya…

Las chicas estaban tan ansiosas por volver a sus hogares que se pusieron inmediatamente a trabajar para poder lograr las pruebas que la bruja Greta les había dicho. Por suerte pudieron conseguir todo y, cuando dijeron las palabras mágicas, de repente aparecieron cada una en su cuarto y muy aliviadas vivieron felices para siempre.

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