Alumnos del IES fueron noticia por un gesto solidario que conmovió a la ciudad

El pasado miércoles 6 de abril, se viralizó una publicación de Facebook de la ex Directora Silvana Casalis, en la que narraba un episodio conmovedor. Un grupo de chicas y chicos que recién salían de sus clases en el IES ayudaron a un adulto mayor que se habían caído delante de ellos. El acto instintivo de ayudarlo rápidamente y el cuidado que tuvieron para asistirlo quedaron capturados por el ojo de Casalis, quien reconoció los valores de una generación cargada de prejuicios.

El hecho sucedió sobre calle Solís e involucró a Marianela García y Mía Moreta de 2° año A, y a Valentín Bianchini, Bruno Rodríguez, Emiliano Staneka y Jeremías Fiolone de 2° año C del IES. Al ver al situación, Casalis se acercó a ayudar y advirtió que los chicos ya habían hecho un gran aporte: “Ellos se organizaron, lo pusieron de pie, se aseguraron que no estuviera mareado y pudiera dar pasos chiquitos y, entre todos, cual guardia de honor, unos adelante, otros atrás y a los costados para evitar cualquier otro accidente, despacito y con determinación partieron hacia la guardia”, relató. La publicación cierra con una frase que tocó una fibra especial en los lectores, y que se convirtió en titular de varios medios de comunicación: “No estoy llorando, se me metieron esos pibes y pibas del IES en el ojo”. La repercusión del posteo de Facebook llamó la atención de los medios, y en cuestión de horas, la noticia apareció en El Diario de Carlos Paz, Vía País y La Voz.

Al día siguiente, nuestra Directora Viviana Postay hizo mención al episodio durante el izamiento de la bandera para reconocer el solidario accionar de los estudiantes: “No me llama la atención esta actitud, porque sé que hay muchas así en nuestra escuela que no toman conocimiento público. Nuestra escuela está caracterizada por una historia asociada a los valores de la sensibilidad y la inclusión”. Además, propuso hacer extensivo ese gesto hacia otras situaciones que se presentan a diario en la escuela: “Los invito a reflexionar qué pasa cuando hay un chico que está aislado o no tiene amigos, o que vemos que es molestado. Espero que la actitud sea tender la mano, acompañar y no sumarse a dejar de lado. Esto también es parte del espíritu del IES”. Por último, se refirió a la repercusión mediática que tuvo el episodio en los medios de comunicación: “La prensa muchas veces no es justa con las escuelas. Cuando hay una buena actitud se dice que es porque los padres han dado buena educación, y cuando es mala, es porque la escuela ha fallado. Acá hay un trabajo conjunto de padres y escuela”.

Al evocar el momento exacto de la caída del señor en la vía pública, los estudiantes explican que no se detuvieron a pensar si lo ayudaban o no: “Justo el señor se cayó al frente nuestro. Entonces lo primero que hicimos fue levantarlo, porque no íbamos a pasar por el lado”, explicó Mía, y agregó: “Me quedé como en un estado de shock. Después fui a la clínica y pedí ayuda”. Para Jeremías, lo más impactante fue que haya sucedido de repente, algo que también afectó a Valentín: “El señor venía caminando normal. Había salido de la clínica, hizo media cuadra, y se cayó como si nada”. Tanto Bruno como Emiliano manifestaron su deseo de saber el actual estado de salud del señor, ya que no lo volvieron a ver desde ese día.

Un aspecto en el que todos coinciden es en la sorpresa que les causó ver la repercusión que tuvo la noticia: “Al principio pensé que era todo una exageración, porque cualquier persona que hubiera pasado por el lado hubiera hecho lo mismo, y no creo que le hubieran hecho una nota a todos”, comentó Marianela, mientras Mía asentía en señal de acuerdo. Los alumnos arriesgaron una hipótesis sobre la causa de la viralización: “Para mí, nosotros fuimos ejemplo para algunos chicos. Capaz que hay chicos que les pasa eso y no ayudan”, comentó Jeremías. Bruno, por su parte, agregó: “Para mí es por lo que dicen, de la ‘generación perdida’, que es algo sorprendente en algunos chicos de nuestra edad que pase algo así”. Uno de los aspectos más llamativos de la repercusión, según los chicos, fue que muchos lectores creían que se trataba de alumnos de 6° año: “Reconocían obviamente la noticia, pero sobre todo que nosotros, que somos más chiquitos, lo hagamos”, manifestó Valentín.

Para estos adolescentes, ayudar a quien lo necesitaba no es una opción sino un deber. Se trata de una actitud que habla de los prejuicios que pesan sobre su generación, sobre el perfil de estudiante que puebla las aulas de IES, y que invita a pensar a jóvenes y adultos sobre las propias prácticas.

image_pdfimage_print