¿Qué es la mirmecología? Lautaro Marquiso nos cuenta sobre esta atrapante práctica

Cada estudiante es un mundo de intereses e inquietudes, que no muchas veces conocemos todos los que formamos parte del IES. Por eso siempre resulta interesante conocer un poco más de ellos, para aprender sobre los hobbies que más les apasionan. Lautaro Marquisio, alumno de 5° año Orientación Ciencias Sociales, se dedica desde 2017 a la mirmecología, el estudio de las hormigas. En esta ocasión, nos cuenta de qué se trata y por qué es una práctica interesante.

En palabras de Lautaro, “la mirmecología es el estudio y crianza de las hormigas. A los criadores o mirmecólogos se los llama también antkeeper. Consiste en la crianza de las hormigas para ver su crecimiento y sus reacciones a distintas sustancias químicas. Por ejemplo, hay químicos que hacen que las hormigas piensen que están muertas y se van al basurero del hormiguero”.

Lautaro se inició en esta práctica hace cinco años, gracias a un video que encontró en YouTube: “Desde ahí fui averiguando hasta que llegué a ahora que tengo cuatro colonias estables, y reinas que consigo en los vuelos nupciales que son en primavera y verano”. Si bien para él se trata de un hobby, no por eso lo realiza sin compromiso. La mirmecología exige un cuidado diario, que a largo plazo resulta en logros muy gratificantes: “Estoy orgulloso cuando veo a una colonia crecer, porque no hay mucha probabilidad de que avance mucho la colonia: puede haber ácaros, hongos, cosas que pueden hacer que se mueran. Así que cuando ves que crecen bien, a buen ritmo, te dan orgullo”.

Sus años de experiencia le permiten a Lautaro dar una breve explicación de qué se necesita para empezar con esta práctica: “Tendría que tener un tubo de ensayo con agua hasta la mitad, un pedazo de algodón en una punta y otro pedazo en la otra. En ese espacio con aire tiene que ir la reina, a la que hay que dejar en la oscuridad. Depende de si sea claustral o semi claustral, se le da o no alimento. Una vez que se tiene la colonia bastante crecida en el tubo de ensayo, con 15 o 20 obreras, se mueve a un hormiguero. El hormiguero o fornicario tiene tres capas de acrílico, donde la del medio tiene talladas cámaras o galerías”. Además, Lautaro precisa en una recomendación sobre el tipo de hormiguero a utilizar: “Para tenerlas cómodas y que las puedas ver, y no tenerlas sí o sí en la oscuridad, hay que tener en cuenta que ellas no ven el color rojo, así que las podés poner con un acrílico rojo y van a pensar que están en la oscuridad. Pero no las podes dejar al sol porque ellas ven el color ultravioleta que nosotros no vemos”.

Para Lautaro, la mirmecología es un hobby muy entretenido, que permite desarrollar distintas capacidades: “Ayuda a mejorar la paciencia, porque hay hormigas que para tener la primera obrera tenés que esperar como dos meses. Además creo que ver a las reinas y a la colonia crecer te da orgullo y paz”. Su colonia más grande, agrega, tiene alrededor de 50 obreras, un tamaño considerado chico.

Actualmente este mirmecólogo que estudia en el IES forma parte de varios grupos WhatsApp donde se intercambian consejos, información y, sobre todo, los avances.

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