Cristales y soluciones: los alumnos de 2° año trabajaron en el Laboratorio con sus conocimientos de química

Dentro de los contenidos y actividades propuestos por la asignatura “Química” en 2° año dictadas por los docentes Mónica Gigena y Martín Martínez, los estudiantes realizaron un práctico sobre el reconocimiento de los distintos tipos de soluciones y la formación de cristales. Esta actividad, acompañada por la Ayudante Técnico de Laboratorio Gabriela Berioli, pretende que los estudiantes alcancen los siguientes objetivos: desarrollar destrezas en el uso de los materiales de laboratorio; aprender a preparar y diferenciar los distintos tipos de soluciones y sus concentraciones; entender y realizar los pasos para obtener cristales de diferentes sustancias y finalmente, desarrollar habilidades para la correcta realización de un informe de laboratorio.

Para la realización del práctico de laboratorio se utilizaron diversas sustancias tales como sulfato de cobre, cloruro de sodio, dicromato de potasio y agua. También utilizaron materiales como vasos de precipitado, erlemeyer, embudos de vidrio, papel de filtro, varilla de vidrio, mechero de Bunsen, tela de amianto, balanza digital, entre otros.

Las distintas soluciones fueron preparadas por los estudiantes utilizando una balanza para obtener diversos pesos que permitieran lograr distintas concentraciones de dichas sustancias mezcladas con agua. De esta manera no sólo tuvieron que reconocer e identificar los tipos de soluciones sino también comprender los conceptos de soluto y solvente. 

Luego de obtener los primeros resultados, la actividad continuaba con  la realización de la técnica de cristalización que “consiste en la disolución de un sólido en la menor cantidad posible del solvente adecuado y en caliente. En estas condiciones se genera una disolución saturada que al enfriar se sobresatura y se produce la cristalización”.

Los cristales están formados por un conjunto ordenado de enlaces moleculares rígidos que son puros en su naturaleza elemental. Debido a esto, la cristalización puede ser empleada como un método para separar los componentes sólidos de alguna mezcla homogénea. Los cristales obtenidos mediante este método son formaciones sólidas, dotadas de un patrón muy bien definido.

Dependiendo de las condiciones en que se lleve a cabo la cristalización y del tipo de sustancia que se va a cristalizar, los cristales obtenidos tendrán un color específico, una transparencia determinada y una geometría definida. La forma, el tamaño y la calidad de los cristales así obtenidos van a depender de las condiciones puntuales en que ocurra el proceso y del tiempo durante el cual se lo deje ocurrir. 

En el caso particular de las sustancias utilizadas, los estudiantes pudieron reconocer que cada una formó un cristal con una forma bien definida y característica. Tal como lo dice la teoría, los tamaños variaron entre los grupos que realizaron la actividad y eso les permitió comparar y observar en la lupa las distintas coloraciones, formas y tamaños.

Para finalizar la actividad y continuando con el proyecto sobre la escritura de un informe de laboratorio, los estudiantes debían procesar toda la información obtenida en el práctico para escribir un informe de laboratorio que cumpla con todos las características que dicho texto debe tener. Las secciones correspondientes son carátula, introducción, procedimiento, resultados y discusión y conclusión, y el texto debe tener una forma específica de escritura, formato, referencias bibliográficas, etc.

Una vez más, pudimos comprobar que la actividad práctica realizada en el laboratorio reafirma, afianza y amplía el proceso de enseñanza aprendizaje de los estudiantes, la apropiación de conceptos y el desarrollo de diversas capacidades.

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