Monumentos históricos de la ciudad de Buenos Aires: un trabajo de investigación de alumnas de 5° año

En el mes de octubre, los alumnos de 5° año Orientación Ciencias Sociales realizaron un viaje educativo, tal como fue mencionado en números anteriores. En dicha ocasión, los estudiantes indagaron en aquellos aspectos comprendidos en el proyecto, y es por eso que en esta ocasión podemos acercar una de las producciones resultantes. En este caso, se trabajó desde el espacio curricular “Historia”, con el acompañamiento de la Prof. Jimena Venturelli.

El proyecto en el que se enmarca este trabajo consistía en indagar sobre los monumentos y edificios iconicos de CABA y Argentina. Nuestro propósito fundamental era relacionar la historia y funcionalidad de aquellos monumentos históricos con algunos de los procesos y acontecimientos históricos más importantes de nuestro país: formación del Estado Nación, peronismo, dictaduras militares, etc. Para esto, los alumnos recuperaron conceptos y contenidos trabajados desde 4° año. 

Acercamos en esta oportunidad el trabajo de investigación de las alumnas Izalel Durán y Agustina Kern de 5° año B.

Formas de difusión de cultura: Teatro Colón y Centro Cultural Kirchner

El presente texto es una comparación entre el Teatro Colón y el Centro Cultural Kirchner, si bien es cierto que ambos son centros de difusión cultural, cada uno tiene su manera de expresar la cultura.

El primer término a definir es cultura. En este texto se referirá a “cultura” como los factores económicos, geográficos, religiosos y de género forjan la cultura en sí misma. Los individuos que conviven como seres sociales en un ámbito y una determinada condición económica desde una perspectiva de género diferente, situados en su condición, en conjunto culminan estructurando una cultura. Con cada relación, en cada lugar con seres humanos, hay una cultura. Varía y se transforma, se combina y refleja la particularidad de cada ser.

Para comprender cuáles son los monumentos sobre los cuales se trabajará, a continuación se presentarán algunas características de ambos edificios históricos.

Teatro Colón:

  • El terreno donde se ubica el teatro antiguamente albergaba la Estación del Parque, la primera estación ferroviaria de la República Argentina como cabecera del Ferrocarril Oeste de Buenos Aires.
  • Su primera sede, funcionó desde 1857 hasta 1888 donde fue cerrado para la construcción de una nueva sala, la cual fue inaugurada el 25 de mayo de 1908 con una función de Aida.
  • En sus inicios contrataba para sus temporadas a compañías extranjeras; a partir de 1925 contó con sus propios cuerpos estables (Orquesta, Ballet y Coro) y sus propios  talleres de producción, lo cual le permitió en 1930, organizar sus propias temporadas financiadas por el presupuesto de la ciudad.
  • A lo largo de su historia, ningún artista de importancia de los últimos 110 años ha dejado de pisar su escenario. También es frecuente que, siguiendo la tradición inaugurada por Richard Strauss, Camille Saint-Saëns, Pietro Mascagni y Ottorino Respighi, los compositores vengan al Colón a dirigir o supervisar los estrenos de sus propias obras.
  • Hoy en día, es una de las salas de ópera más importantes del mundo. Su rico y prestigioso historial y las excepcionales condiciones acústicas y arquitectónicas de su edificio lo colocan al nivel de teatros como la Scala de Milán, la Ópera de París, la Ópera de Viena, el Covent Garden de Londres y el Metropolitan de Nueva York.

Centro Cultural Kirchner (CCK);

  • Durante el año 1880, el entonces presidente Miguel Juárez Celman impulsó la construcción de un gran palacio para ser la sede central de la Dirección de Correos y Telégrafos. El arquitecto francés Norbert-Auguste Maillart fue el encargado del proyecto. La obra comenzó en 1911 y finalizó en 1928, año en que fue inaugurado por el presidente Marcelo T. de Alvear.
  • En 1997, el ex Palacio y su mobiliario fueron declarados Monumento y Patrimonio Histórico Nacional.
  • A partir de 2009 se realizaron trabajos de restauración en las cuatro fachadas y en el interior del edificio para abrir sus puertas en mayo de 2015.
  • Actualmente es un espacio moderno, amplio y diverso dedicado a las artes visuales y escénicas, a la educación y a demás manifestaciones artísticas. Tiene más de 100 mil metros cuadrados y la envergadura de los centros culturales más importantes del mundo.

La construcción de estos edificios se situó en el período histórico de 1852 a 1880 aproximadamente. En este tiempo, se buscaba una unidad nacional a pesar de los conflictos que atravesaba el país. Así, acontecimientos como la batalla de Caseros (1852) , que puso en cuestión la hegemonía de la provincia de Buenos Aires y se inició un período marcado por la búsqueda de una nueva forma de articulación entre las provincias, Buenos Aires y las fuerzas de los países vecinos.

De este modo, las tres décadas que siguieron al derrocamiento de Rosas constituyeron una etapa de rápidos y profundos cambios sociales, políticos y económicos. El Estado definió las fronteras nacionales e integró al territorio a través de las comunicaciones modernas, como la oficina de correo.

Durante esta etapa, fueron aprobados los códigos civiles y se organizaron los poderes públicos y el ejército profesional. De esta forma, el país centralizó la autoridad política por medio de la división de los poderes del Estado.

A su vez, el crecimiento del mercado interno, la producción pampeana y los sectores vinculados al comercio, ampliaron la circulación de productos y la articulación con el mercado mundial, contribuyendo así al fortalecimiento del Estado. El fuerte crecimiento económico de esta etapa favoreció la inmigración y, por tanto, la conformación de una sociedad heterogénea y móvil.

El sistema educativo contribuyó a la formación y consolidación del Estado Nacional. En este contexto, la Constitución Nacional de 1853 estableció el derecho a educar y enseñar como una responsabilidad atribuida a los gobiernos provinciales.

En este contexto, la clase dirigente que acompañó el proceso de modernización en el que el progreso económico y la organización política provocaron el surgimiento de una nueva sociedad, es la denominada Generación del ’80. Esta, era la élite conservadora que gobernó Argentina entre 1880 y 1916, a través del Partido Autonomista Nacional,

Los mismos tenían una visión positiva del avance económico del capitalismo, pero debían sortear ciertas dificultades (tradición indígena e hispánica y la falta de educación al estilo europeo). La generación del 80’ tenía una mirada europeizada de cómo debía ser el país. Por eso, se propusieron crear una “París sudamericana”, en Buenos Aires. A raíz de esto, se mandan a construir edificios como el Obelisco y teatros, entre ellos, el Teatro Colón.

Los hombres de esta generación se caracterizaron por heredar y compartir muchos de los pensamientos y aspiraciones de la generación del 37, como el de que sólo la clase letrada es la poseedora del derecho a conducir el país y la adhesión al pensamiento liberal. El liberalismo sostuvo la fe en el progreso y la creencia en que el desarrollo económico sólo se alcanzaría mediante el juego libre de las fuerzas comerciales y con gobiernos limitados a respetar la libertad individual.

La generación del ’80 compartía el pensamiento de Juan Bautista Alberdi y Herbert Spencer. Para Juan B. Alberdi (1818-84), consolidada definitivamente la unidad del país, había que civilizarlo, y los dos pilares básicos del desarrollo eran para éste, la mano de obra y el capital extranjero. Los hombres del ’80, esencialmente políticos y no teóricos, hicieron suyos estos postulados que, prácticamente eran los que habían dominado los últimos veinte años.

El grupo dirigente del ’80 adhería al liberalismo económico pero ejercía conservadurismo político reservándose el manejo de los mecanismos del poder al considerarse los únicos aptos para ejercerlo. Además, practicaban el fraude electoral, facilitado por el sistema de voto cantado, la inexistencia de padrones oficiales y el ejercicio de la intimidación y la violencia. Esto alejaba a la gente común de la política a la que ve como una farsa, sin partidos que la representen y sin la posibilidad de expresar su opinión libremente.

Finalmente, se podría decir que tanto el Centro Cultural Kirchner y el Teatro Colón son dos grandes difusores de “cultura”; aunque lo hagan de diferente manera.

El Centro Cultural Kirchner transmite cultura en forma de música de distintos géneros, lecturas de poesías, se puede bailar tango y milongas. Durante su presidencia, Néstor Kircher (de quien hay una estatua apenas se ingresa al edificio) fue quien hizo que el edificio vuelva a ser estatal. El mantenimiento está a cargo del gobierno Nacional. No se han conservado todos los elementos históricos que formaban parte de la oficina de correo, la mayoría son modernos. El centro tiene más de 100.000 m², y nueve pisos de alto. Este cuenta con dos grandes salones. “La ballena azul” es una estructura de unos 900m² , destinada como lugar de ensayo de la orquesta sinfónica nacional. Aunque, no es exclusivo de esta; allí también hacen presentaciones grupos de rock y pop principalmente. Destaca por su estructura constituida por materiales que favorecen a la acústica, posee el órgano Klais 1912 de 3500 tubos. Tiene capacidad para 1.750 espectadores y un escenario de 250 metros cuadrados. El otro salón es “La gran lámpara”, un espacio destinado a exposiciones de artes plásticas y un cortometraje de tango, cuenta con 2.000 metros cuadrados, se encuentra en el centro del edificio y está constituido por una estructura colgante y vidriada.

El Teatro Colón, por su parte, solamente difunde música y danza clásica (Ópera, Orquestas y Ballet) y, eventualmente, algunos filmes se reproducen en él. Su mantenimiento está a cargo del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y todos los objetos son originales o copia de ellos. Tiene una sala especialmente diseñada para que las óperas puedan ser ejecutadas sin la necesidad de utilizar micrófonos. Su escenario es de 35 metros de profundidad, 50 metros de alto y 30 metros de ancho. Posee una cúpula donde entran hasta 15 artistas (músicos o cantantes) que dan la ilusión, en algunas obras, del canto de ángeles. Cuenta con diversos salones, por ejemplo, el salón dorado, lugar que está decorado con finas láminas de oro donde se solían arreglar matrimonios de las familias más pudientes de Ciudad Autónoma de Buenos Aires a principios de siglo. El teatro tiene sus propios talleres, situado en los tres subsuelos de 58 mil km² allí se confeccionan los atuendos de los artistas. Cuando se accede al teatro,  se pasa por debajo de las musas de Apolo que están representadas en un vitraux, para entrar con una suerte de inspiración para disfrutar la obra que se va a presenciar. A su vez, cuenta con bustos de compositores clásicos de óperas y sinfonías, por ejemplo Beethoven, Schubert, Mozart, Verdi (que es considerado el padre del Colón debido a “La Traviata”, una de sus obras, fue la primera en ser presentada en el teatro). También hay siete angelitos, en estatuas, que representan las siete notas musicales. También, el Teatro Colón dicta carreras de Danza, Canto, Academia Orquestal, Dirección escénica de ópera, Preparación musical de ópera y Caracterización y los estudiantes pueden realizar sus prácticas en el teatro.


Bibliografía:

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